Las selecciones fuertes que se quedaron fuera del Mundial 2026 y sí se van a extrañar

⏲️ Tiempo de lectura: 4 minutos
Copa del Mundo 2026

Cuando se anunció que el Mundial 2026 iba a tener 48 selecciones, muchos dieron por hecho que ya no habría grandes ausencias. Que ahora sí entrarían todos los equipos fuertes, que el margen de error sería menor y que las potencias con buena plantilla ya no tendrían excusa. Pues no. La realidad volvió a pegar duro.

Aunque el torneo será el más grande de la historia, varias selecciones importantes se quedaron en el camino. Algunas por puro fracaso, otras por eliminatorias muy pesadas, y otras porque llevan tiempo viviendo de la inercia sin resolver sus problemas de fondo. El Mundial va a tener muchísimo nivel, sí, pero no va a reunir a todos los que deberían estar.

La ausencia que más pesa, sin discusión, es la de Italia. Ya no se trata de una sorpresa aislada ni de un mal ciclo. Italia volvió a quedarse fuera del Mundial, y ya van tres veces consecutivas.

Eso, para una selección con ese historial, es un golpe durísimo. Más aún porque no estamos hablando de un equipo sin talento. Ahí siguen apareciendo nombres de primer nivel, futbolistas que compiten en la élite europea y una plantilla que, sobre papel, tendría que estar sobrada para clasificar. Pero una cosa es el nombre y otra muy distinta es el funcionamiento. Italia cayó en el playoff ante Bosnia y Herzegovina y el golpe fue tan fuerte que después hubo dimisiones importantes dentro de su estructura federativa. Ya no alcanza con decir que fue mala suerte: hay un problema serio y profundo en el fútbol italiano.

Otra selección que deja un vacío importante es Nigeria. En África siempre hay eliminatorias bravas, pero Nigeria tiene demasiado talento como para no estar en una Copa del Mundo de 48 equipos.

Cada vez que aparece una generación potente, da la sensación de que debería clasificar sin demasiado drama, y sin embargo vuelve a tropezar. Esta vez se quedó fuera tras perder en el playoff africano, algo que vuelve a retratar esa contradicción que la persigue desde hace años: jugadores de nivel internacional, pero una selección incapaz de sostener regularidad cuando más la necesita. En un Mundial siempre es un equipo incómodo, físico, intenso y con futbolistas capaces de romper partidos. Que no esté le quita fuerza al torneo.

También se queda fuera Polonia, otra selección que ya se había vuelto habitual en los últimos grandes torneos. Aquí el nombre que inevitablemente aparece es el de Robert Lewandowski.

Durante mucho tiempo, Polonia vivió de su jerarquía y de lo que pudiera resolver su gran estrella. El problema es que en selecciones, cuando dependes demasiado de un solo jugador, el margen se vuelve muy corto. Polonia perdió precisamente contra Suecia en el playoff final y se quedó sin boleto. Y ese resultado también deja una lectura interesante: no basta con tener un delantero histórico si el equipo no logra acompañarlo con un funcionamiento convincente.

Hay más casos que también llaman la atención. Dinamarca, Serbia, Camerún y Costa Rica, todas presentes en Qatar 2022, tampoco estarán en 2026. No todas pesan igual que Italia, claro, pero sí ayudan a desmontar la idea de que el nuevo formato “mete a todos”. No. Lo que hace es abrir más puertas, pero no eliminar el filtro. Y en cuanto una selección se desordena, baja su nivel o no responde en los partidos clave, se queda afuera igual.

Lo interesante de todo esto es que cada ausencia cuenta una historia distinta. Italia representa el fracaso estructural más fuerte del fútbol europeo reciente. Nigeria simboliza ese talento africano que muchas veces no termina de traducirse en clasificación. Polonia deja la sensación de final de etapa. Y entre todas construyen una conclusión bastante clara: el Mundial 2026 será enorme, pero no perfecto.

Porque sí, habrá más equipos y más partidos. Pero también seguirá habiendo selecciones de peso viendo el torneo por televisión. Y eso, aunque muchos no quieran decirlo, demuestra que clasificar a un Mundial sigue siendo muchísimo más difícil de lo que parece.