Osasuna vs Real Madrid (La Liga): momios y predicciones 21.02.2026


El Sadar aprieta como pocos y, aunque el Real Madrid llegue con el cartel de favorito, este es el típico partido donde la “lógica” se paga cara si entras sin matices. Osasuna viene compitiendo con mucha seriedad en las últimas semanas, con Budimir como referencia constante y una identidad muy clara: orden, duelos y área.
La clave, para mí, está en el guion: Osasuna suele sostener muy bien los primeros tiempos en casa, y el Madrid acostumbra a crecer con el paso de los minutos, cuando puede mover el banquillo y el rival empieza a perder piernas. El cara a cara reciente favorece claramente a los blancos, sí, pero Pamplona suele exigir paciencia, control emocional y acierto en acciones puntuales.
Osasuna
Llego a este partido con una idea bastante clara: Osasuna compite mejor cuando puede mezclar orden defensivo con agresividad por bandas. En este tramo está sacando puntos con continuidad y, más importante aún, está mostrando capacidad para sobrevivir a distintos guiones: partidos cerrados, intercambios de golpes y finales apretados.
En El Sadar, el contexto cambia todavía más. Es un equipo que se siente cómodo defendiendo por bloques, eligiendo bien cuándo saltar a la presión, y cargando el área con centros para su “9”. Para apostar, hay un dato que a mí me pesa mucho: como local, Osasuna está siendo muy fiable en primeras mitades; le cuesta muy poco “regalar” el inicio y normalmente llega al descanso, como mínimo, con el partido controlado. Eso habla de concentración alta y de un plan bien trabajado para competir desde el minuto 1.
En cuanto a bajas, hay ausencias que reducen alternativas y físico, así que espero un Osasuna pragmático: intensidad, pocas concesiones por dentro, y mucho foco en balón parado y segundas jugadas. Si consigue evitar pérdidas tontas en salida y no se parte, tiene argumentos para incomodar de verdad.
Real Madrid
El Madrid llega con una dinámica liguera muy fuerte y, cuando está en modo “regularidad”, es el equipo más difícil de tumbar en España. Su patrón habitual es bastante reconocible: controla ritmos cuando le conviene y castiga cuando el partido se abre. Con espacios, Vinícius y compañía te hacen una herida en dos transiciones.
Aun así, este partido tiene una lectura especial por el contexto de plantilla. Las bajas y dudas que arrastra en zonas de peso (especialmente en el punto de control interior) pueden afectar a la fluidez para desatascar un bloque bajo. En campos como El Sadar, si no tienes esa chispa por dentro para acelerar y encontrar el último pase, terminas dependiendo más de acciones aisladas: un desborde, un rechace o una falta lateral.
El histórico favorece claramente al Madrid, y eso no lo ignoro: si se pone por delante, suele saber cerrar. Pero precisamente por eso me interesa más cómo llega el marcador al descanso y cómo se mueve el partido en el primer tramo, donde Osasuna suele imponer su plan.

